Estudie la licenciatura de Sociología, porque mi hermano me hablo sobre esta carrera y me intereso, posteriormente ingreso a la Universidad Autónoma Metropolitana y conforme fui cursando mis materias la Sociología me encanto. Al terminar mis estudios de licenciatura me incorpore inmediatamente a trabajar como supervisora de proyecto
de investigación en el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán; después al Instituto Nacional de Epidemiología con el mismo cargo y me fascinaba ser investigadora en el área de la salud ( estas investigaciones eran financiadas por la Comunidad Económica Europea y la Universidad de Londres y administradas por los institutos mencionados), pero como sabemos a la investigación no se le da la importancia que merece en nuestro país, hubo algunas complicaciones administrativas y financieras para continuar realizando investigación.
Mi esposo me sugirió trabajar como profesora en el nivel medio superior y comencé esta labor en un Conalep durante dos años y posteriormente en el Cetis No.10, donde actualmente llevo trabajando 17 años. Quiero comentarles que en un principio no me agradaba mi trabajo de profesora, se me dificultaba preparar mis clases; pero conforme fui viviendo esta experiencia, me gusto dar clases, convivir con los alumnos y ahora me siento muy satisfecha de ser profesora, es una labor noble y hermosa y estoy segura que aún con mis carencias en los temas de Pedagogía mis alumnos han aprendido. Porque me he esforzado por adquirir conocimientos y estrategias para preparar mis clases. El interactuar con adolescentes me agrada porque están en una edad trascendental e importante del ser humano.
Lo que últimamente no me satisface en mi lugar de trabajo, es que nos indican realizar secuencias didácticas sin capacitación previa, uno investiga, las realiza y al poco tiempo nos cambian el formato, agregando otros puntos a tratar; surgen dudas, se externan para que me sean aclaradas y me confunden más. Últimamente nos están supervisando en el aula de clases, para ver si estamos aplicando correctamente nuestras secuencias y me pregunto: ¿cómo es posible que me supervisen, si esas personas no han aclarado mis dudas y lo saben? ¿Me debe de supervisar la Coordinadora de la especialidad de Dietética, si yo pertenezco al componente Básico (LEO y E – CST y V II? ¿Es posible aplicar las secuencias con grupos de 50 ó más alumnos y cubrir el programa?
Al inicio de la clase saludo a mis alumnos, les pregunto ¿cómo están? algunos contestan; a los cuales respondo. Pido que se pongan de pie y orillen las bancas, para que realicemos por cinco minutos algunos ejercicios de gimnasia cerebral y procedo a pasar asistencia. A continuación les pido que recordemos el tema anterior y solicito la participación de algunos alumnos. Enseguida ubicamos el programa del curso, para que ellos identifiquen el nuevo tema y objetivo a tratar y les reparto una hoja de evaluación diagnostica sobre este; una vez que terminan, me entregan las hojas y por medio de la dinámica lluvia de ideas expresan su conocimiento del tema. Posteriormente comienzo la exposición del tema a tratar, apoyándome con la elaboración de esquemas y relaciono el tema con su vida cotidiana. Pregunto constantemente si están entendiendo, para aclarar dudas. Me despido de mis alumnos, deseándoles una excelente tarde.
Finalmente quiero comentar que es maratónico aplicar las actividades que menciono.
Reciban saludos y que tengan un bonito fin de semana.
de investigación en el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán; después al Instituto Nacional de Epidemiología con el mismo cargo y me fascinaba ser investigadora en el área de la salud ( estas investigaciones eran financiadas por la Comunidad Económica Europea y la Universidad de Londres y administradas por los institutos mencionados), pero como sabemos a la investigación no se le da la importancia que merece en nuestro país, hubo algunas complicaciones administrativas y financieras para continuar realizando investigación.
Mi esposo me sugirió trabajar como profesora en el nivel medio superior y comencé esta labor en un Conalep durante dos años y posteriormente en el Cetis No.10, donde actualmente llevo trabajando 17 años. Quiero comentarles que en un principio no me agradaba mi trabajo de profesora, se me dificultaba preparar mis clases; pero conforme fui viviendo esta experiencia, me gusto dar clases, convivir con los alumnos y ahora me siento muy satisfecha de ser profesora, es una labor noble y hermosa y estoy segura que aún con mis carencias en los temas de Pedagogía mis alumnos han aprendido. Porque me he esforzado por adquirir conocimientos y estrategias para preparar mis clases. El interactuar con adolescentes me agrada porque están en una edad trascendental e importante del ser humano.
Lo que últimamente no me satisface en mi lugar de trabajo, es que nos indican realizar secuencias didácticas sin capacitación previa, uno investiga, las realiza y al poco tiempo nos cambian el formato, agregando otros puntos a tratar; surgen dudas, se externan para que me sean aclaradas y me confunden más. Últimamente nos están supervisando en el aula de clases, para ver si estamos aplicando correctamente nuestras secuencias y me pregunto: ¿cómo es posible que me supervisen, si esas personas no han aclarado mis dudas y lo saben? ¿Me debe de supervisar la Coordinadora de la especialidad de Dietética, si yo pertenezco al componente Básico (LEO y E – CST y V II? ¿Es posible aplicar las secuencias con grupos de 50 ó más alumnos y cubrir el programa?
Al inicio de la clase saludo a mis alumnos, les pregunto ¿cómo están? algunos contestan; a los cuales respondo. Pido que se pongan de pie y orillen las bancas, para que realicemos por cinco minutos algunos ejercicios de gimnasia cerebral y procedo a pasar asistencia. A continuación les pido que recordemos el tema anterior y solicito la participación de algunos alumnos. Enseguida ubicamos el programa del curso, para que ellos identifiquen el nuevo tema y objetivo a tratar y les reparto una hoja de evaluación diagnostica sobre este; una vez que terminan, me entregan las hojas y por medio de la dinámica lluvia de ideas expresan su conocimiento del tema. Posteriormente comienzo la exposición del tema a tratar, apoyándome con la elaboración de esquemas y relaciono el tema con su vida cotidiana. Pregunto constantemente si están entendiendo, para aclarar dudas. Me despido de mis alumnos, deseándoles una excelente tarde.
Finalmente quiero comentar que es maratónico aplicar las actividades que menciono.
Reciban saludos y que tengan un bonito fin de semana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario